Estudio retrospectivo donde se describen las características clínicas, demográficas, analíticas y terapéuticas de una serie de pacientes adultos con SAI.
Descripción clínicaSe incluyeron 8 pacientes (50% hombres), en su mayoría caucásicos. El SAI más frecuente fue la AOSD (37,5%). La media de edad al debut fue de 40±23,1 años. El retraso diagnóstico medio fue de 5,7±5 años. La fiebre, el rash cutáneo y las mialgias fueron los síntomas más prevalentes. El valor medio de PCR fue de 187,1±110mg/l, y el de VSG, de 95,2±38mm/h. El 100% recibió tratamiento con corticoesteroides sistémicos, el 50% con i-IL-1. En 3 pacientes fue necesario cambiar anakinra por canakinumab debido a intolerancia o ineficacia.
ConclusiónDada su creciente prevalencia, este estudio enfatiza la importancia de no subestimar la existencia de los SAI en adultos, independientemente del nivel asistencial sanitario. El diagnóstico precoz y el tratamiento con i-IL-1 son fundamentales para controlar la actividad de la enfermedad y prevenir complicaciones graves.
Retrospective study documenting the clinical features, demographic and analytical parameters and therapeutic management in a cohort of adult patients with AIS.
Clinical descriptionEight patients (50% male) were included, the majority of whom were Caucasian. The most frequent AIS was AOSD (37.5%). The mean age at symptom onset was 40±23.1 years. The mean diagnostic delay was 5.7±5 years. Fever, skin rash and myalgias were the most prevalent symptoms. The mean CRP value was 187.1±110mg/L and ESR rate of 95.2±38mm/h. 100% were treated with systemic corticosteroids, 50% with int i-IL-1. Three patients required a switch from anakinra to canakinumab due to intolerance or lack of efficacy.
ConclusionsGiven its increasing prevalence, this study emphasizes the importance of not underestimating the existence of AIS in adults, regardless of the level of health care. Early diagnosis and treatment with i-IL-1 are essential to control disease activity and prevent serious complications.
Los síndromes autoinflamatorios (SAI) comprenden un grupo heterogéneo de enfermedades hereditarias caracterizadas por activación aberrante del sistema inmune innato, con inflamación sistémica recurrente o persistente. Incluyen formas monogénicas y poligénicas, asociadas a mutaciones en genes reguladores de vías inflamatorias. Aunque suelen debutar en la infancia, se han descrito en adultos. La inespecificidad clínica y la variabilidad fenotípica contribuyen al retraso diagnóstico, por lo que una alta sospecha clínica y el estudio genético son claves para su identificación1,2.
Descripción clínicaSe realizó un estudio retrospectivo de una serie de casos que incluyó pacientes adultos (mayores de 16años), con alta sospecha de un SAI, atendidos entre 2005 y 2023 en la consulta de Reumatología de un hospital de complejidad media. Se recogieron variables demográficas, clínicas, analíticas y genéticas.
Para el diagnóstico se utilizaron criterios clínicos cuando no fue posible el estudio genético, utilizando criterios de Yamaguchi et al.3 para enfermedad de Still del adulto (AOSD) y criterios de Eurofever4 para el síndrome periódico asociado a mutaciones en el receptor de necrosis tumoral (TRAPS); se excluyeron otras causas infecciosas, neoplásicas o autoinmunes. Se realizó un análisis descriptivo considerando la distribución de las variables.
Se incluyeron 8 pacientes, en su mayoría caucásicos, sin predominio de género. La AOSD constituyó el SAI más frecuente (37,5%, 3 pacientes). La media de edad reportada fue de 40±23,1 años al debut y de 45,6±20,7 años al diagnóstico. En 3 pacientes fue necesario recurrir al estudio genético para confirmar el diagnóstico, mientras que en el resto se aplicaron criterios clínicos de clasificación diagnóstica. Se observó un retraso diagnóstico medio de 5,7±5 años, siendo más llamativo en el caso del síndrome autoinflamatorio familiar inducido por frío (FCAS), con un debut de los síntomas a los 4años. En el en 87,5% (n=7) de los casos, los síntomas comenzaron en la edad adulta.
Clínicamente predominaron la fiebre, el rash cutáneo y las mialgias (tabla 1). Todos los pacientes presentaron elevación de reactantes de fase aguda (RFA), con un valor medio de 187,1±110mg/l para PCR y 95,2±38mm/h para VSG. La ferritina mostró una mediana de 923,5ng/ml [329-15.410].
Características basales de la cohorte de pacientes con síndromes autoinflamatorios (SAI)
| Características, n (%) | AOSD (n=3) | FCAS2 (n=1) | FCAS (n=1) | TRAPS (n=1) | FMF (n=1) | SCHNITZLER (n=1) | Total (n=8) |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Edad al debut de la sintomatologíaa | 57,7 (± 8,6)a | 53 | 4 | 20 | 16 | 54 | 40 (± 23,1)a |
| Edad al diagnósticoa | 59 (± 7)a | 58 | 19 | 27 | 18 | 66 | 45,6 (± 20,8)a |
| Sexo, n (%) | |||||||
| Mujer | 2 (66,7%) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (100) | 4 (50) |
| Hombre | 1 (33,3%) | 0 (0) | 1 (100) | 1 (100) | 1 (100) | 0 (0) | 4 (50) |
| Mutación genética | NA | NLRP12 c.753C>G p. Asn251Lys | NLRC4 c> g; p. (Asp1009Gly) | NA | MEFV c.2177T>C p. (Val726Ala) | NA | |
| Características clínicas | |||||||
| Fiebre | 3 (100) | 1 (100) | 1 (100) | 1 (100) | 1 (100) | 1 (100) | 8 (100) |
| Dolor abdominal | 1 (33,3) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 2 (25) |
| Afectación genital | 1 (33,3) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (12,5) |
| Pericarditis/Dolor torácico | 0 (0) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (12,5) |
| Artralgias | 2 (66,6) | 1 (100) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (100) | 5 (62,5) |
| Artritis | 1 (33,3) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 2 (25) |
| Mialgias | 3 (100) | 1 (100) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 5 (62,5) |
| Rash cutáneo | 3 (100) | 1 (100) | 1 (100) | 1 (100) | 0 (0) | 1 (100) | 7 (87,5) |
| Edema facial | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (100) | 0 (0) | 1 (100) | 2 (25) |
| Vasculitis leucocitoclástica | 0 (0) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (12,5) |
| Aftas orales | 0 (0) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (12,5) |
| Manifestaciones oculares | 0 (0) | 0 (0) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (12,5) |
| Odinofagia | 3 (100) | 0 (0) | 1 (100) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 5 (62,5) |
| Adenopatías | 2 (66,6) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 3 (37,5) |
| Esplenomegalia | 1 (33,3) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (12,5) |
| Hepatoesplenomegalia | 1 (33,3) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 2 (25) |
| Fármacos | |||||||
| Colchicina | 0 (0) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (100) | 2 (25) |
| Prednisona | 3 (100) | 1 (100) | 1 (100) | 1 (100) | 0 (0) | 1 (100) | 7 (87,5) |
| Metotrexato | 2 (66,6) | 0 (0) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (100) | 4 (50) |
| Anakinra | 1 (33,3) | 1 (100) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (100) | 4 (50) |
| Canakinumab | 0 (0) | 1 (100) | 1 (100) | 0 (0) | 0 (0) | 1 (100) | 3 (75) |
AOSD: enfermedad de Still del adulto; FCAS2: síndrome autoinflamatorio familiar inducido por frío tipo 2; FCAS: síndrome autoinflamatorio familiar inducido por frío; FMF: fiebre mediterránea familiar; NA: no aplicable; Schnitzler: síndrome de Schnitzler; TRAPS: síndrome periódico asociado a mutaciones en el receptor de necrosis tumoral.
El 100% recibió corticoesteroides. Cuatro pacientes recibieron inhibidores de interleucina1 (i-IL-1), iniciando con anakinra; 3 de ellos requirieron cambio a canakinumab por intolerancia o falta de respuesta.
En la revisión más reciente de la cohorte (2025), el 75% (n = 6) de los pacientes se encontraba en situación de estabilidad clínica. El 25% (n=2) suspendieron canakinumab, uno por remisión clínica (con recaída posterior) y otro por falta de respuesta.
DiscusiónTradicionalmente, los SAI se han considerado enfermedades raras que debutan en población pediátrica. Sin embargo, su identificación en adultos es cada vez más frecuente, tal y como muestra este estudio. En consonancia con otras series recientes2,5, el AOSD y TRAPS son los SAI más frecuentes.
El retraso diagnóstico observado es consistente con la literatura existente, debido a la inespecificidad clínica y la falta de biomarcadores específicos6. La elevación de RFA, especialmente la ferritina, fue un hallazgo común esperable, lo que subraya su utilidad como biomarcador indirecto de inflamación sistémica intensa5,7.
Los i-IL-1 se muestran como terapia eficaz para el control de la actividad, sobre todo en AOSD refractarios a tratamientos convencionales8 o con complicaciones graves como el SAM, reportado en hasta el 15% de los pacientes7.
Pese a sus limitaciones (diseño retrospectivo y pequeño tamaño muestral), este estudio evidencia la necesidad de reconocer y manejar los SAI en adultos, incluso en hospitales de complejidad media, resaltando la importancia de considerarlos en el diagnóstico diferencial de síndromes febriles de origen desconocido9.
ConclusiónEl estudio enfatiza la importancia de mantener una alta sospecha clínica para el diagnóstico de los SAI en adultos, dada su creciente prevalencia. El diagnóstico precoz y los i-IL-1 son fundamentales para el manejo adecuado de la enfermedad. Se necesitan estudios longitudinales y de mayor tamaño poblacional para profundizar en el conocimiento de los SAI en adultos.
FinanciaciónLa presente investigación no ha recibido ayudas específicas provenientes de agencias del sector público, sector comercial o entidades sin ánimo de lucro.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.



