El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune sistémica con un curso variable. Es necesario contar con biomarcadores simples y accesibles para evaluar su actividad y pronóstico.
ObjetivosAnalizar la relación entre los índices hematológicos ratio neutrófilo-linfocito (RNL) y ratio plaqueta-linfocito (RPL) con la actividad y el daño en lo pacientes con LES.
Material y métodosEstudio retrospectivo multicéntrico de 319 pacientes con LES. Se evaluó la asociación de RNL y RPL con la actividad (SLEDAI-2K), el daño orgánico (SLICC/SDI), la hipocomplementemia, la mortalidad y las manifestaciones clínicas.
ResultadosAmbos índices se asociaron significativamente con la actividad de la enfermedad, incluso tras ajustar por factores de confusión. No se observaron asociaciones con el daño orgánico ni con manifestaciones clínicas específicas. El RNL se relacionó con hipocomplementemia, y ambos índices con la mortalidad.
ConclusionesEl RNL y el RPL podrían ser herramientas útiles, económicas y complementarias para el seguimiento de la actividad en el LES. Se requieren estudios prospectivos para confirmar su valor como biomarcadores.
Systemic lupus erythematosus (SLE) is a chronic autoimmune disease with a variable course. There is a need for simple and accessible biomarkers to assess disease activity and prognosis.
ObjectivesTo analyze the relationship between hematological indices NLR (neutrophil-to-lymphocyte ratio) and PLR (platelet-to-lymphocyte ratio) with disease activity and organ damage in patients with SLE.
Materials and methodsA multicenter retrospective study including 319 patients with SLE. Associations between NLR and PLR with disease activity (SLEDAI-2K), organ damage (SLICC/SDI), hypocomplementemia, mortality, and clinical manifestations were evaluated.
ResultsBoth indices showed a significant association with disease activity, even after adjusting for confounding factors. No associations were found with organ damage or specific clinical manifestations. NLR was associated with hypocomplementemia, and both indices were linked to mortality.
ConclusionsNLR and PLR may serve as useful, low-cost, and complementary tools for monitoring disease activity in SLE. Prospective studies are needed to confirm their value as independent biomarkers.
El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune sistémica crónica que puede afectar a múltiples órganos con diferentes grados de gravedad1. A lo largo de los últimos años, biomarcadores como los anticuerpos contra el componente 1q del complemento, el interferón alfa, el estimulador de linfocitos B, su familia de ligandos y receptores, entre otros, se han propuesto como marcadores de actividad de la enfermedad y daño orgánico2,3. Sin embargo, la falta de validación clínica y los altos costes de procesamiento y análisis asociados con su determinación representan una barrera significativa para su introducción en la práctica rutinaria.
Los índices hematológicos como el ratio neutrófilo-linfocito (RNL) y ratio plaqueta-linfocito (RPL) se han propuesto como biomarcadores de actividad útiles en diversas enfermedades autoinmunes y autoinflamatorias. Específicamente, se ha observado que estos índices están significativamente más elevados en los pacientes con LES, en comparación con los controles sanos4,5.
Diversos estudios han demostrado que los neutrófilos, linfocitos y plaquetas desempeñan un papel clave en la fisiopatología del LES. Sin embargo, el aumento en los índices RNL y RPL no siempre refleja un incremento absoluto de neutrófilos o plaquetas, ya que tanto la neutropenia como la trombocitopenia son frecuentes en estos pacientes. Estas alteraciones se asocian a mecanismos inmunológicos, infecciones, esplenomegalia o efectos de tratamientos inmunosupresores. Por otro lado, la linfopenia, que afecta hasta el 75% de los pacientes, puede atribuirse a la acción de autoanticuerpos dirigidos contra los linfocitos, lo que influye directamente en los valores de dichos índices6.
Aunque se han observado elevaciones de los índices RNL y RPL en los pacientes con LES7, aún se requiere una investigación más exhaustiva que evalúe su precisión diagnóstica en relación con la presencia y gravedad de la enfermedad, así como su utilidad para identificar compromiso orgánico específico y pronóstico, especialmente en poblaciones caucásicas. Además, muchos estudios existentes no controlan adecuadamente los factores de confusión, como el uso de tratamiento inmunosupresor.
ObjetivosEl objetivo primario fue evaluar la relación entre el RNL y el RPL con la actividad de la enfermedad medida por el SLEDAI-2K y el daño orgánico medido por SLICC/SDI. Los objetivos secundarios fueron estimar la relación de estos índices con diferentes manifestaciones clínicas y mortalidad del LES.
Material y métodosSe realizó un estudio multicéntrico retrospectivo que incluyó a 319 pacientes con LES, todos cumpliendo al menos 4 criterios de clasificación del Colegio Americano de Reumatología (ACR) de 19978. Todos los pacientes eran mayores de 18 años, fueron diagnosticados por reumatólogos tenían un seguimiento regular en consultas externas de reumatología. Esta investigación se ajustó a los principios establecidos en la Declaración de Helsinki. El protocolo del estudio obtuvo la aprobación del Comité Ético en el Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, el Hospital Universitario de Canarias (Tenerife) y en el Hospital Universitario Dr. Negrín de Gran Canaria.
Se recogieron datos demográficos, características de la enfermedad, actividad (SLEDAI-2K), daño (SLICC/SDI) y tratamiento. La tabla 1 muestra las características demográficas y clínicas de los pacientes. La tabla 2 muestra las diferentes correlaciones del RNL y RPL con el daño y la actividad de la enfermedad.
Características demográficas y clínicas de la cohorte
| Demografía | |
| Género (mujer) | 292 (91,5) |
| Edad al diagnóstico (años) | 37,4 (±13,5) |
| Duración de la enfermedad (años) | 11 (12) |
| Laboratorio (momento del estudio) | |
| Neutrófilos (×103) | 2,9 (1,8) |
| Linfocitos (×103) | 1,6 (1) |
| Plaquetas (×103) | 232,1 (±75) |
| Ratio neutrófilo linfocito | 1,8 (1,42) |
| Ratio plaqueta linfocito | 143,6 (109,8) |
| Hipocomplementemia | 89 (30,7) |
| Ac-DNA positivo | 122 (43,4) |
| Manifestaciones clínicas asociadas al LES | |
| Cutánea | 200 (63,1) |
| Musculoesquelética | 203 (64,2) |
| Renal | 67 (21,1) |
| Neuropsiquiátrica | 17 (5,4) |
| Gastrointestinal | 11 (3,5) |
| Serositis | 29 (10) |
| Hematológica | 102 (32,2) |
| Síndrome antifosfolípido | 30 (15,9) |
| Síndrome seco | 63 (19,9) |
| SLEDAI-2K (momento de estudio) | 2,1 (±2,52) |
| Daño orgánico (momento del estudio) | 173 (54,2) |
| Tratamiento inmunosupresor (momento del estudio) | |
| Hidroxicloroquina o cloroquina | 250 (78,4) |
| Prednisona | 87 (27,3) |
| Inmunosupresores (convencionales y/o biológicos) | 147 (46,1) |
| Ciclofosfamidaa | 27 (8,5) |
| Mortalidad | 6 (2,8) |
LES: lupus eritematoso sistémico.
Variables continuas: se calculan medias y desviación estándar para variables con distribución normal. Medianas y rango intercuartil si no sigan distribución normal. Variables categóricas: n y porcentajes (%).
Relación de los índices hematológicos con la actividad y daño
| Valor de p | ||
|---|---|---|
| Relación de índices hematológicos con la actividad y el daño | ||
| RNL con SLEDAI-2K | r=0,14 | 0,009 |
| RPL con SLEDAI-2K | r=0,13 | 0,032 |
| RNL con SLICC/SDI | z=−0,58 | 0,113 |
| RPL con SLICC/SDI | z=−0,96 | 0,337 |
| Relación de serie blanca y plaquetas con la actividad y el daño | ||
| Neutrófilo con SLEDAI-2K | r=−0,004 | 0,947 |
| Linfocito con SLEDAI-2K | r=−0,19 | 0,001 |
| Plaqueta con SLEDAI-2K | r=−0,05 | 0,350 |
| Neutrófilo con SLICC/SDI | z=−0,37 | 0,712 |
| Linfocito con SLICC/SDI | z=1,37 | 0,171 |
| Plaqueta con SLICC/SDI | z=−0,89 | 0,373 |
| Relación de los índices hematológicos con la morbimortalidad | ||
| RNL con mortalidad | z=−2,93 | 0,033 |
| RPL con mortalidad | z=−2,15 | 0,028 |
| Correlación de los índices hematológicos con la actividad serológica | ||
| RNL con hipocomplementemia | z=−3,13 | 0,002 |
| RPL con hipocomplementemia | z=−1,13 | 0,260 |
| RNL con acDNA | z=−0,75 | 0,453 |
| RPL con acDNA | z=−1,32 | 0,186 |
r: coeficiente de correlación de Spearman; RNL: ratio neutrófilo linfocito; RPL: ratio plaqueta-linfocito; SLEDAI-2K: Systemic Lupus Erythematosus Disease Activity Index 2000;
SLICC/SDI: Systemic Lupus International Collaborating Clinics/Damage Index; z: prueba de U de Mann-Whitney.
Se calcularon estadísticos descriptivos para las variables cuantitativas y cualitativas. La normalidad se evaluó con la prueba de Kolmogorov-Smirnov. Según el tipo de variable, se aplicaron las pruebas de correlación de Pearson y suma de rangos de Wilcoxon. Se realizaron análisis de regresión logística y lineal multivariante para explorar la asociación entre características clínicas y demográficas con la presencia de daño (SLICC/SDI) y la actividad de la enfermedad (SLEDAI-2K). Se consideró estadísticamente significativo un valor de p<0,05. El análisis se efectuó con STATA® MP v17.0.
ResultadosDe los 319 pacientes con lupus, el 91,5% fueron mujeres, con una edad media al diagnóstico de 37±13,5 años. Los datos demográficos, clínicos, de laboratorio y tratamientos se resumen en la tabla 1.
Se encontró una correlación significativa entre el RNL y la actividad de la enfermedad medida por SLEDAI-2K (p=0,009), así como entre el RPL y el SLEDAI-2K (p=0,032). Asimismo, la cifra de linfocitos mostró una correlación con el SLEDAI-2K (p=0,001). No se observaron asociaciones significativas entre los RNL y RPL y la presencia de daño orgánico (tabla 2).
En cuanto a la actividad serológica, el RNL se asoció con la hipocomplementemia (p=0,002), pero no con la positividad de anticuerpos anti-DNA (tabla 2). De igual manera, no se detectaron relaciones entre los índices hematológicos y las diferentes manifestaciones clínicas del LES al diagnóstico. Se evidenció una tendencia hacia la significación estadística entre el RPL y la presencia de síndrome antifosfolípido (p=0,073), sin asociación con los distintos anticuerpos antifosfolípidos.
Finalmente, tanto el RNL como el RPL se asociaron con mortalidad (p=0,033 y p=0,028, respectivamente) (tabla 2).
En el análisis multivariante, ajustado por posibles factores de confusión, los ratios mantuvieron su asociación con la actividad de la enfermedad según el SLEDAI-2K, pero no mostraron relación con el daño orgánico (tabla 2.1).
Asociación del RNL y RPL con la actividad medida por SLEDAI-2K
| Coef β (IC 95%) | Valor de p | |
|---|---|---|
| Asociación RNL/SLEDAI-2K | ||
| RNL | 0,11 (−0,01-0,21) | 0,037 |
| Prednisona | 1,26 (−0,64-1,88) | <0,001 |
| Tratamiento IS | −0,44 (−0,99-0,1) | 0,108 |
| Asociación RPL/SLEDAI-2K | ||
| RPL | 0,003 (0,001-0,01) | 0,017 |
| Prednisona | 1,4 (0,77-2,04) | <0,001 |
| Tratamiento IS | −0,38 (−0,95-0,18) | 0,185 |
IC 95%: intervalo de confianza del 95%; S: inmunosupresor; RNL: ratio neutrófilo linfocito; RPL: ratio plaqueta-linfocito.
En este estudio multicéntrico de 319 pacientes con LES, observamos que tanto el RNL como el RPL se correlacionan significativamente con la actividad clínica de la enfermedad medida por el SLEDAI-2K. Además, la asociación del recuento absoluto de linfocitos con la actividad sugiere que la linfopenia sigue siendo un marcador relevante en esta enfermedad autoinmune. Estos resultados se asemejan a los encontrados en otras cohortes9–11, así como metaanálisis5,7, y podrían apoyar la utilidad de los índices hematológicos como marcadores inflamatorios accesibles y económicos para evaluar la actividad del LES en la práctica clínica.
Han et al.12 demostraron que los pacientes con LES tienen RNL mayor que los pacientes sanos, y este ratio se asoció a actividad de la enfermedad medida por SLEDAI-2K. Del mismo modo, estos autores establecen un punto de corte de 2,73 para RNL elevado, sin embargo, estos resultados no han sido validados en estudios prospectivos. Cho et al.13 realizaron un estudio prospectivo de 290 pacientes con LES, donde encontraron que tanto el RNL como el RPL se asociaron con la actividad de la enfermedad. En particular, el RNL se relacionó con el Systemic Lupus Erythematosus Flare Index (SFI) y con brotes graves, con una sensibilidad del 59% y especificidad del 85%.
Por otro lado, el RPL también se ha asociado a actividad de la enfermedad del LES, aunque de forma menos robusta. Liu et al.14, encuentran asociación del RPL con la nefritis lúpica en comparación con un grupo de controles sanos. En otro trabajo, el RPL solo se relacionó con los anticuerpos anti-dsDNA, pero no con la urea sérica, la creatinina sérica ni la proteína urinaria de 24 h11. En nuestro estudio, el RNL se correlacionó con la hipocomplementemia, pero no con la positividad de anticuerpos anti-DNA, lo cual podría indicar que el RNL capta aspectos inflamatorios generales, mientras que los autoanticuerpos tienen una dinámica más compleja.
Respecto a la presencia de daño orgánico, en nuestro estudio no se observaron asociaciones significativas con los índices RNL y RPL. Este resultado es contrario a otros trabajos. Suszek et al.10, incluyen 136 pacientes con LES tratados con hidroxicloroquina y glucocorticoides encontrando relación con la presencia de daño mucocutáneo, articular, hematológico, renal y el RNL y RPL. La ausencia de relación significativa con el daño orgánico en nuestra cohorte puede explicarse porque la mayoría de los pacientes no presentó daño o tenía valores bajos de SLICC/SDI. Asimismo, se podría demostrar que el RNL y RPL reflejan principalmente el estado inflamatorio activo más que el daño tisular irreversible. Por otra parte, resulta relevante destacar la asociación observada entre ambos índices y la mortalidad en nuestro estudio; no obstante, los resultados deben interpretarse con precaución debido al reducido tamaño de la muestra.
A pesar del respaldo que la mayoría de las observaciones otorgan a la posible aplicación clínica de los RNL y RPL, persisten controversias en cuanto a su utilidad diagnóstica y pronóstica. Una limitación importante es el número reducido de estudios realizados en Europa y América, lo que restringe la generalización de estos hallazgos, especialmente considerando las diferencias étnicas reportadas en valores de NLR en poblaciones sin enfermedades autoinmunes15. Además, la mayoría de los estudios son retrospectivos y no ajustan adecuadamente por factores de confusión comunes en pacientes con LES, como las comorbilidades cardiovasculares, infecciones o terapias inmunosupresoras.
ConclusiónNuestros hallazgos apuntan a que los índices NLR y PLR podrían ser herramientas útiles en la valoración de la actividad del LES. El análisis multivariante ajustado por factores de confusión reafirmó la relación con la actividad de la enfermedad, pero no con el daño orgánico. Sin embargo, aún es necesario confirmar su aplicabilidad en la práctica clínica mediante estudios prospectivos que analicen su valor como biomarcadores serológicos independientes, considerando los múltiples factores que pueden modificar su comportamiento. En este sentido, futuros trabajos deberían explorar con mayor profundidad cómo se relacionan los cambios en los recuentos de neutrófilos, plaquetas y linfocitos —y sus respectivas proporciones— con alteraciones funcionales de estas células, especialmente en pacientes con distintos niveles de actividad, daño orgánico y progresión de la enfermedad.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.





