Publique en esta revista
Información de la revista
Vol. 12. Núm. 5.
Páginas 241-243 (Septiembre - Octubre 2016)
Compartir
Compartir
Descargar PDF
Más opciones de artículo
Vol. 12. Núm. 5.
Páginas 241-243 (Septiembre - Octubre 2016)
Editorial
DOI: 10.1016/j.reuma.2016.07.006
Acceso a texto completo
Vitamina D y enfermedades cardiovasculares en pacientes con lupus eritematoso sistémico
Vitamin D and cardiovascular disease in patients with systemic lupus erythematosus
Visitas
4499
Mario García-Carrascoa,b,
Autor para correspondencia
mgc30591@yahoo.com

Autor para correspondencia.
, Jose Luis Romero-Galvezc
a Departamento de Inmunología y Reumatología, Facultad de Medicina, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Puebla, México
b Unidad de Investigación de Enfermedad Autoinmunes Sistémicas, Hospital General Regional #36, Instituto Mexicano del Seguro Social, Puebla, México
c Servicio de Alergología e Inmunología, Hospital Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Puebla, México
Este artículo ha recibido
4499
Visitas
Información del artículo
Texto completo
Bibliografía
Descargar PDF
Estadísticas
Texto completo

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune de etiología desconocida en donde participan factores genéticos, ambientales e inmunológicos, puede afectar a: articulaciones, riñones, piel, sistema nervioso y sistema cardiovascular. Las pacientes presentan un alto riesgo de desarrollo de enfermedad cardiovascular prematura, siendo la aterosclerosis la enfermedad cardíaca más frecuente1–3. Se han identificado manifestaciones como miocarditis, valvulopatías, trombosis, vasculitis y ateroesclerosis acelerada4. Incluso, hemos reportado que un gran porcentaje de pacientes con LES presentan enfermedad estructural o funcional cardíaca5. Los factores de riesgo cardiovasculares han sido ampliamente estudiados en las pacientes con LES, en quienes la hipertensión arterial, la dislipidemia, el tabaquismo y la diabetes mellitus no explican en su totalidad el desarrollo acelerado de enfermedad cardiovascular1,5, por lo que es importante considerar a los llamados factores no tradicionales, o relacionados con la enfermedad: tiempo de evolución, edad al diagnóstico, actividad de la enfermedad, dosis de corticoesteroides y presencia de anticuerpos antifosfolípidos1,6. Dentro de los factores de riesgo no clásicos para el desarrollo de la ateroesclerosis, se ha propuesto la deficiencia de vitamina D en pacientes con LES7,8; sin embargo, varios estudios no han demostrado esta asociación9,10.

La vitamina D es una hormona con un papel inmunorregulador, que induce la mejoría de la fagocitosis, la disminución de la expresión del complejo principal de histocompatibilidad clase II DR en las células dendríticas, así como la inducción a la madurez de la célula natural killer y de células T CD4+CD25+FOXP3 capaces de mediar la tolerancia inmune, disminuyendo el desarrollo de trastornos autoinmunes11. Estos hallazgos se respaldan en diversos estudios in vitro, donde las bajas concentraciones séricas de vitamina D se han relacionado con la disminución en la expresión de las citocinas proinflamatorias del tipo Th17 y Th1, y el incremento en la expresión de citocinas del tipo Th2 y T reguladoras12–14. Algunos de estos estudios sugieren que suplementos con vitamina D pueden prevenir el daño endotelial producido por las redes extracelulares de los neutrófilos15, a través de la disminución en IFN-α y la inhibición de la activación de células presentadoras de antígeno16,17; además, se ha observado que esta vitamina puede disminuir la expresión de ARN mensajero de IL-6 e IL-10 e incrementar la expresión de TGF-β y el porcentaje de linfocitos T reguladores18. También se ha observado que la suplementación de vitamina D disminuye la expresión de los linfocitos Th1, Th17 y células B con disminución en la producción de auto-anticuerpos contra ADN celular19,20.

Actualmente existe controversia si la deficiencia de vitamina D realmente contribuye al desarrollo de ateroesclerosis en pacientes con LES, y si la suplementación con dicha vitamina puede disminuir el riesgo cardiovascular en estas pacientes. Nuestro grupo ha reportado que las pacientes con LES presentan una alta prevalencia de insuficiencia y deficiencia de vitamina D respecto a población sana21. Las causas de deficiencia de vitamina D se relacionan con la falta de exposición a la luz solar y el uso de filtros solares como parte del tratamiento de la fotosensibilidad de las pacientes con esta enfermedad, así como el antecedente de enfermedad renal crónica y el uso crónico de corticoesteroides, anticonvulsivantes y antimaláricos8,9, siendo la nefritis lúpica22 y las dosis acumuladas de corticoesteroides23,24, los factores más importantes.

Respecto a la actividad de la enfermedad en las pacientes con LES y su posible relación con los niveles séricos de vitamina D, de igual manera, ha sido controvertida. Chen S. et al., demostraron que la suplementación de vitamina D puede modular la producción de citocinas proinflamatorias y reducir los puntajes de SLEDAI20, esta relación entre vitamina D y actividad de la enfermedad ha sido corroborada por otros estudios12,25,26. Por otra parte, Sahebari M et al., no encontraron dicha relación23.

En relación a la suplementación con vitamina D, se ha observado que puede ser útil la administración de estos suplementos en aquellas personas que presentan factores de riesgo cardiovasculares, debido a que existe evidencia de una posible asociación de deficiencia de vitamina D y ateroesclerosis subclínica27. La deficiencia de esta vitamina se ha relacionado con hiperlipidemia, resistencia a la insulina, alteraciones en el flujo sanguíneo y rigidez de las arterias28,29. En los pacientes con LES, existe una relación de las afecciones cardiovasculares con factores de riesgo tales como: mayor actividad de la enfermedad, efectos colaterales de los medicamentos inmunosupresores y obesidad30. Además, diversos estudios muestran que la deficiencia de vitamina D está relacionada con mayor expresión de alteraciones metabólicas como hiperlipidemia y resistencia a la insulina, pero no con ateroesclerosis subclínica o afecciones cardiovasculares en los pacientes con LES31,32.

Con relación a las dosis suplementarias de vitamina D, las concentraciones de 4.000UI diarias o 25.000UI mensuales, no disminuyen las citocinas pro-inflamatorias como el interferón gamma33, la actividad de la enfermedad, ni las afecciones cardiovasculares en personas con LES. Otros estudios que emplearon dosis de 300.000UI en bolo seguidas por 50.000UI mensuales administradas durante un año, tampoco mostraron modificaciones francas en la actividad de la enfermedad34,35; sin embargo, estas dosis presentan adecuado margen de seguridad, y logran incrementar linfocitos T reguladores y disminuir la respuesta inmune celular pro-inflamatoria de tipo Th1 y Th1736. Abou-Raya et al., demostraron que pacientes con LES y deficiencia de vitamina D, posterior a la suplementación, presentaron una disminución de las citocinas pro-inflamatorias y mejoría de los marcadores hemostáticos37.

Aunque no se conoce cuál es la dosis y el tiempo adecuado de administración de la vitamina D, las dosis sostenidas de esta para alcanzar una concentración de 32ng/ml, pueden mejorar el flujo vascular38, disminuir la apoptosis del endotelio vascular y la actividad de los neutrófilos en los pacientes con LES15. Lertratanakul A et al., encontraron una relación de deficiencia de vitamina D con hipertensión arterial, hiperlipidemia y aumento de proteína C reactiva. No encontraron que esta deficiencia fuese un factor independiente en la incidencia de eventos cardiovasculares; por otra parte, se encontró asociación entre las concentraciones séricas de vitamina D, y mayor riesgo cardiovascular cuando se analizó con la concentración sucesiva en los grupos con mayores concentraciones séricas de vitamina D, por lo tanto, a mayor concentración, menor es el riesgo cardiovascular39. Skaaby T et al., encontraron un riesgo relativo de 0,95 por cada 10nmol/l más alto en la concentración de vitamina D para la disminución de triglicéridos, hiperlipidemia y síndrome metabólico, pero no presentó relación con la incidencia de infarto de miocardio o ictus cerebral40. Ante la evidencia respecto a la asociación de vitamina D con riesgo cardiovascular en las pacientes con LES, pueden concluirse algunos puntos importantes: 1) Es probable que la deficiencia de vitamina D en pacientes con LES se encuentre relacionada con mayor actividad de la enfermedad; 2) Las complicaciones cardiovasculares de los pacientes con LES se encuentran relacionadas con la gravedad de la enfermedad, con los efectos colaterales de los fármacos inmunosupresores y con los factores de riesgo cardiovasculares clásicos; 3) La deficiencia de vitamina D en pacientes con LES parece tener más relación con alteraciones metabólicas que con la enfermedad cardiovascular per se; 4) Es probable que mantener concentraciones séricas óptimas de vitamina D en pacientes con LES puedan ser protectoras para el riesgo cardiovascular,y 5) En la actualidad, es razonable administrar dosis suplementarias de vitamina D a aquellos pacientes con deficiencia de esta vitamina y/o con factores clásicos de riesgo cardiovascular.

Bibliografía
[1]
J. Frostegard.
Prediction and management of cardiovascular outcomes in systemic lupus erythematosus.
Expert Rev Clin Immunol, 11 (2015), pp. 247-253
[2]
S.R. Schoenfeld, S. Kasturi, K.H. Costenbader.
The epidemiology of atherosclerotic cardiovascular disease among patients with SLE: A systematic review.
Semin Arthritis Rheum, 43 (2013), pp. 77-95
[3]
R.O. Escárcega, M. Garcia-Carrasco, L.J. Jara, R. Cervera.
Accelerated atherosclerosis in systemic lupus erythematosus: Perspectives towards decreasing cardiovascular morbidity and mortality.
Lupus, 18 (2009), pp. 383-386
[4]
B.J. Fessler, D.T. Boumpas.
Severe major organ involvement in systemic lupus erythematosus. Diagnosis and management.
Rheum Dis Clin North Am, 21 (1995), pp. 81-98
[5]
M. García-Carrasco, R.O. Escárcega, J. Pérez-Terrón, A. Ramírez, M. Muñoz-Guarneros, A. Beltrán, et al.
Lack of subclinical myocardial ischaemia in Mexican patients with systemiclupus erythematosus without traditional risk factors for coronary artery disease.
Lupus, 4 (2007), pp. 298-301
[6]
J.A. Reynolds, S. Haque, J.L. Berry, P. Pemberton, L.S. Teh, P. Ho, et al.
25-hydroxyvitamin D deficiency is associated with increased aortic stiffness in patients with systemic lupus erythematosus.
Reumatology (Oxford), 51 (2012), pp. 544-551
[7]
N. Cheraghi, H. Dai, G. Raghuveer.
Vitamin D deficiency is associated with atherosclerosis-promoting risk factor clustering but not vascular damage in children.
Med Sci Monit, 18 (2012), pp. 687-692
[8]
J.P. Reis, D. von Muhlen, E.D. Michos, E.R. Miller, L.J. Appel, M.R. Araneta, et al.
Serum vitamin D, parathyroid hormone levels, and carotid atherosclerosis.
Atherosclerosis, 207 (2009), pp. 585-590
[9]
C.C. Mok, D.J. Birmingham, H.W. Leung, L.A. Hebert, H. Song, B.H. Rovin, et al.
levels in Chinese patients with systemic lupus erythematosus: Relationship with disease activity, vascular risk factors and atherosclerosis.
Rheumatology (Oxford), 51 (2012), pp. 644-652
[10]
M.C. Sachs, J.D. Brunzell, P.A. Cleary, A.N. Hoofnagle, J.M. Lachin, M.E. Molitch, et al.
Circulating vitamin D metabolites and subclinical atherosclerosis in type 1 diabetes.
Diabetes Care, 36 (2013), pp. 2423-2429
[11]
M. García-Carrasco, J.L. Romero.
Vitamin D and autoimmune rheumatic disease.
Reumatol Clin, 11 (2015), pp. 333-334
[12]
P. Gatenby, R. Lucas, A. Swaminathan.
Vitamin D deficiency and risk for rheumatic diseases: An update.
Curr Opin Rheumatol, 25 (2013), pp. 184-191
[13]
K. Handono, D. Marisa, H. Kalim.
Association between the low levels of vitamin D and Treg function in systemic lupus erythematosus patients.
Acta Med Indones, 45 (2013), pp. 26-31
[14]
K. vinh quoc Luong, L.T. Nguyen.
The beneficial role of vitamin D in systemic lupus erythematosus (SLE).
Clin Rheumatol, 31 (2012), pp. 1423-1435
[15]
K. Handono, Y.O. Sidarta, B.A. Pradana, R.A. Nugroho, I.A. Hartono, H. Kalim, et al.
Vitamin D prevents endothelial damage induced by increased neutrophil extracellular traps formation in patients with systemic lupus erythematosus.
Acta Med Indones, 46 (2014), pp. 189-198
[16]
M. Lerman, J. Burnham, E. Behrens.
1,25 dihydroxyvitamin D3 limits monocyte maturation in lupus sera.
Lupus, 20 (2011), pp. 749-753
[17]
I. Ben-Zvi, C. Aranow, M. Mackay, A. Stanevsky, D.L. Kamen, L.M. Marinescu, et al.
The impact of vitamin D on dendritic cell function in patients with systemic lupus erythematosus.
[18]
F. Lavi Arab, M. Rastin, F. Faraji, S. Zamani Taghizadeh Rabe, N. Tabasi, M. Khazaee, et al.
Assessment of 1,25-dihydroxyvitamin D3 effects on Treg cells in a mouse model of systemic lupus erythematosus.
Immunopharmacol Immunotoxicol, 37 (2015), pp. 12-18
[19]
B. Terrier, N. Derian, Y. Schoindre, W. Chaara, G. Geri, N. Zahr, et al.
Restoration of regulatory and effector T cell balance and B cell homeostasis in systemic lupus erythematosus patients through vitamin D supplementation.
Arthritis Res Ther, 14 (2012), pp. R221
[20]
S. Chen, G.P. Sims, X.X. Chen, Y.Y. Gu, S. Chen, P.E. Lipsky.
Modulatory effects of 1,25-dihydroxyvitamin D3 on human B cell differentiation.
J Immunol, 179 (2007), pp. 1634-1647
[21]
M. García-Carrasco, C. Mendoza-Pinto, I. Etchegaray-Morales, P. Soto-Santillán, E.A. Jiménez-Herrera, V. Robles-Sánchez, et al.
Vitamin D Insufficiency and deficiency in mexican patients with systemic lupus erythematosus: Prevalence and relationship with disease activity.
[22]
K. Sumethkul, S. Boonyaratavej, T. Kitumnuaypong, S. Angthararuk, P. Cheewasat, N. Manadee, et al.
The predictive factors of low serum 25-hydroxyvitamin D and vitamin D deficiency in patients with systemic lupus erythematosus.
Rheumatol Int, 33 (2013), pp. 1461-1467
[23]
M. Sahebari, N. Nabavi, M. Salehi.
Correlation between serum 25(OH)D values and lupus disease activity: An original article and a systematic review with meta-analysis focusing on serum VitD confounders.
Lupus, 23 (2014), pp. 1164-1177
[24]
S. Chaiamnuay, L.O. Chailurkit, P. Narongroeknawin, P. Asavatanabodee, S. Laohajaroensombat, P. Chaiamnuay.
Current daily glucocorticoid use and serum creatinine levels are associated with lower 25(OH) vitamin D levels in Thai patients with systemic lupus erythematosus.
J Clin Rheumatol, 19 (2013), pp. 121-125
[25]
M. Mandal, R. Tripathy, A.K. Panda, S.S. Pattanaik, S. Dakua, A.K. Pradhan, et al.
Vitamin D levels in Indian systemic lupus erythematosus patients: Association with disease activity index and interferon alpha.
Arthritis Res Ther, 16 (2014), pp. R49
[26]
R. Sakthiswary, A.A. Raymond.
The clinical significance of vitamin D in systemic lupus erythematosus: A systematic review.
[27]
R.L. Ravenell, D.L. Kamen, J.D. Spence, B.W. Hollis, T.J. Fleury, M.G. Janech, et al.
Premature atherosclerosis is associated with hypovitaminosis D and angiotensin-converting enzyme inhibitor non-use in lupus patients.
Am J Med Sci, 344 (2012), pp. 268-273
[28]
J.M. Sabio, J.A. Vargas-Hitos, J. Martínez-Bordonado, N. Navarrete-Navarrete, A. Díaz-Chamorro, C. Olvera-Porcel, et al.
Association between low 25-hydroxyvitamin D, insulin resistance and arterial stiffness in nondiabetic women with systemic lupus erythematosus.
Lupus, 24 (2015), pp. 155-163
[29]
J.A. Reynolds, S. Haque, J.L. Berry, P. Pemberton, L.S. Teh, P. Ho, et al.
25-Hydroxyvitamin D deficiency is associated with increased aortic stiffness in patients with systemic lupus erythematosus.
Rheumatology (Oxford), 51 (2012), pp. 544-551
[30]
P.W. Wu, E.Y. Rhew, A.R. Dyer, D.D. Dunlop, C.B. Langman, H. Price, et al.
25-hydroxyvitamin D and cardiovascular risk factors in women with systemic lupus erythematosus.
Arthritis Rheum, 61 (2009), pp. 1387-1395
[31]
J.Y. Jung, B.R. Koh, C.B. Bae, H.A. Kim, C.H. Suh.
Carotid subclinical atherosclerosis is associated with disease activity but not vitamin D in Korean systemic lupus erythematosus.
Lupus, 23 (2014), pp. 1517-1522
[32]
A.N. Kiani, H. Fang, L.S. Magder, M. Petri.
Vitamin D deficiency does not predict progression of coronary artery calcium, carotid intima-media thickness or high-sensitivity C-reactive protein in systemic lupus erythematosus.
Rheumatology (Oxford), 52 (2013), pp. 2071-2076
[33]
C. Aranow, D.L. Kamen, M. Dall’Era, E.M. Massarotti, M.C. Mackay, F. Koumpouras, et al.
Randomized, double-blind, placebo-controlled trial of the effect of vitamin D3 on the interferon signature in patients with systemic lupus erythematosus.
Arthritis Rheumatol, 67 (2015), pp. 1848-1857
[34]
L. Andreoli, F. Dall’Ara, S. Piantoni, A. Zanola, N. Piva, M. Cutolo, et al.
A 24-month prospective study on the efficacy and safety of two different monthly regimens of vitamin D supplementation in pre-menopausal women with systemic lupus erythematosus.
Lupus, 24 (2015), pp. 499-506
[35]
O.A. Peracchi, M.T. Terreri, R.V. Munekata, C.A. Len, R.O. Sarni, M. Lazaretti-Castro, et al.
Low serum concentrations of 25-hydroxyvitamin D in children and adolescents with systemic lupus erythematosus.
Braz J Med Biol Res, 47 (2014), pp. 721-726
[36]
S. Piantoni, L. Andreoli, M. Scarsi, A. Zanola, F. Dall’Ara, C. Pizzorni, et al.
Phenotype modifications of T-cells and their shift toward a Th2 response in patients with systemic lupus erythematosus supplemented with different monthly regimens of vitamin D.
Lupus, 24 (2015), pp. 490-498
[37]
A. Abou-Raya, S. Abou-Raya, M. Helmii.
The effect of vitamin D supplementation on inflammatory and hemostatic markers and disease activity in patients with systemic lupus erythematosus: A randomized placebo-controlled trial.
J Rheumatol, 40 (2013), pp. 265-272
[38]
D.L. Kamen, J.C. Oates.
A pilot study to determine if vitamin D repletion improves endothelial function in lupus patients.
Am J Med Sci, 350 (2015), pp. 302-307
[39]
A. Lertratanakul, P. Wu, A. Dyer, M. Urowitz, D. Gladman, P. Fortin, et al.
25-hydroxyvitamin D and cardiovascular disease in patients with systemic lupus erythematosus: Data from a large international inception cohort.
Arthritis Care Res (Hoboken), 66 (2014), pp. 1167-1176
[40]
T. Skaaby.
The relationship of vitamin D status to risk of cardiovascular disease and mortality.
Dan Med J, (2015), pp. 62
Copyright © 2016. Elsevier España, S.L.U. and Sociedad Española de Reumatología y Colegio Mexicano de Reumatología
Idiomas
Reumatología Clínica

Suscríbase a la newsletter

Opciones de artículo
Herramientas
es en

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?

Are you a health professional able to prescribe or dispense drugs?

es en
Política de cookies Cookies policy
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. To improve our services and products, we use "cookies" (own or third parties authorized) to show advertising related to client preferences through the analyses of navigation customer behavior. Continuing navigation will be considered as acceptance of this use. You can change the settings or obtain more information by clicking here.